Lección 20: La Gran Invitación

El llamado final de Jesús y la decisión de seguirlo para siempre.
Jesús llamando a la puerta del corazón

Texto clave: «He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo» (Apocalipsis 3:20).

El amor de Dios se ha manifestado en toda su grandeza a través de estas 20 lecciones. Ahora, Jesús te hace una invitación personal: abríe la puerta de tu corazón. Él no fuerza la entrada; espera tu respuesta voluntaria.


📣 Llamados de Jesús

«Todo lo puedo en Cristo que me fortalece» (Filipenses 4:13).

🤝 Lo que prometo por la gracia de Dios

He oído el llamado de Jesús y deseo responderle. Con su ayuda, prometo:

1. Aceptar a JESÚS como mi ÚNICO SALVADOR: «Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.» (Hechos 4:12).
2. Abandonar el pecado. Habiendo obtenido el perdón que Dios ofrece por el arrepentimiento, confesión y conversión: «Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.» (1 Juan 1:9).
3. Aceptar la Biblia como única regla de fe. Estudiarla diariamente mediante la Escuela Sabática: «Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí.» (Juan 5:39).
4. Orar tres veces al día: «Cuando Daniel supo que el edicto había sido firmado, entró en su casa, y abiertas las ventanas de su cámara que daban hacia Jerusalén, se arrodillaba tres veces al día, y oraba y daba gracias delante de su Dios, como lo solía hacer antes.» (Daniel 6:10).
5. Observar fielmente, por la gracia de Dios, sus Santos Mandamientos: «Porque cualquiera que guardare toda la ley, pero ofendiere en un punto, se hace culpable de todos.» (Santiago 2:10).
6. Descansar el Santo Sábado. No realizar ninguna tarea indebida. Asistir al culto: «Acuérdate del día de reposo para santificarlo.» (Éxodo 20:8-11).
7. Aceptar el Espíritu de Profecía: «Y creyó en Jehová; y él le contó por justicia.» (2 Crónicas 20:20 - contexto: «Creed a Jehová vuestro Dios, y seréis seguros; creed a sus profetas, y seréis prosperados.»).
8. Vivir sanamente. Abstenerse de carnes inconvenientes, bebidas embriagantes y todo vicio: «¿No sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.» (1 Corintios 6:19-20).
9. Vestir con modestia cristiana: «Asimismo que las mujeres se atavíen con ropa decorosa, con pudor y modestia; no con peinados ostentosos, ni oro, ni perlas, ni vestidos costosos, sino con buenas obras, como corresponde a mujeres que profesan piedad.» (1 Timoteo 2:9).
10. Colaborar con Dios en el plan de los diezmos y las ofrendas: «¿Robará el hombre a Dios? Pues vosotros me habéis robado. Y dijisteis: ¿En qué te hemos robado? En vuestros diezmos y ofrendas. Malditos sois con maldición, porque vosotros, la nación toda, me habéis robado. Traed todos los diezmos al alfolí, y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.» (Malaquías 3:6-9).
11. Usar mis talentos para servir a Dios como misionero voluntario, ganando almas para Cristo: «Y el hombre de quien habían salido los demonios, le rogaba que le dejase estar con él; pero Jesús le despidió, diciendo: Vuelve a tu casa, y cuenta cuán grandes cosas ha hecho Dios contigo. Y él se fue, publicando por toda la ciudad cuán grandes cosas había hecho Jesús con él.» (Lucas 8:38-39).
12. Aceptar de buen grado la orientación de la Iglesia y sus pastores: «Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta; para que lo hagan con alegría, y no gimiendo; porque esto no os es provechoso.» (Hebreos 13:17).

📝 Declaración de Fe

Por la gracia de Dios, declaro:

1. Conocer, aceptar y practicar la doctrina de Jesús.
2. Que solicito ser bautizado(a) por inmersión.
Pido ser aceptado(a) como miembro de la Iglesia Adventista del Séptimo Día.
Nombre: _________________________
Fecha: _________________________
Instructor(a): _________________________

🖼️ Ilustración

La puerta abierta: Un famoso cuadro muestra a Cristo llamando a la puerta de un corazón humano. Un crítico observó que el artista había olvidado pintar el picaporte en la puerta. El artista respondió: "He pintado la puerta desde dentro. El picaporte está del lado de adentro. Cristo llama, pero solo la persona que está dentro puede abrir la puerta". Así es la invitación de Cristo: Él llama, pero la decisión de abrir es tuya.

«He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él» (Apocalipsis 3:20).

Elena G. de White: “Cristo espera con paciente amor que abras la puerta de tu corazón. No fuerza la entrada; respeta tu libre albedrío. Pero si le abres, él entrará y cenará contigo. La comunión con Cristo es la mayor bendición que el ser humano puede recibir. Hoy es el día de la decisión. No tardes en responder a su llamado. Él te dará poder para vivir una vida nueva y victoriosa.” — El Camino a Cristo, capítulo 7.

📝 Pregunta: Según Apocalipsis 3:20, ¿qué debemos hacer para que Jesús entre en nuestra vida?

Para meditar: El cuadro sin picaporte nos enseña que Cristo no forza la entrada. Él respeta nuestra libertad. La decisión de abrir la puerta es personal y voluntaria. Pero una vez que abrimos, Él entra y transforma nuestra vida. Las 12 promesas que has leído no son una lista de requisitos imposibles, sino la descripción de una vida transformada por Su gracia. ¿Estás dispuesto a abrir la puerta hoy?

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