Lección 8: Obteniendo el Perdón

El camino del arrepentimiento, la confesión, la conversión, la justificación y la santificación.
Manos extendidas pidiendo perdón

Texto clave: «Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo» (Romanos 5:1).

Obtener el perdón es como arreglar una cuenta pendiente. El pecador no tiene con qué pagar la deuda; pero Jesús la pagó por él en la cruz del Calvario y ofrece los méritos de su sacrificio al que desee aceptarlos.


📝 Pasos para obtener el perdón

1. Reconocimiento de la condición de pecador: «Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos» (1 Juan 1:8); «Lávame más y más de mi maldad, y límpiame de mi pecado. Porque yo reconozco mis rebeliones, y mi pecado está siempre delante de mí» (Salmos 51:2-3).
2. Arrepentimiento sincero: «Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados» (Hechos 3:19); «Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente...» (Lucas 13:3-5).
3. Aceptación de Jesús como único Salvador: «Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos» (Hechos 4:12); «A éste, Dios ha exaltado con su diestra por Príncipe y Salvador, para dar a Israel arrepentimiento y perdón de pecados» (Hechos 5:31); «De éste dan testimonio todos los profetas, que todos los que en él creyeren, recibirán perdón de pecados por su nombre» (Hechos 10:43).
4. Confesión: La confesión es indispensable: «Bienaventurado aquel cuya transgresión ha sido perdonada, y cubierto su pecado. Bienaventurado el hombre a quien Jehová no atribuye iniquidad, y en cuyo espíritu no hay engaño. Mientras callé, se envejecieron mis huesos en mi gemir todo el día... Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad. Dije: Confesaré mis transgresiones a Jehová; y tú perdonaste la maldad de mi pecado» (Salmos 32:1-5); «El que encubre sus pecados no prosperará; mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia» (Proverbios 28:13). Debe nombrar el pecado cometido: «Y confesará el pecado que cometió» (Levítico 5:5). Pagará por los daños causados: «Y traerá su expiación a Jehová...» (Levítico 6:4). La confesión debe ser hecha a Dios: «Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad» (1 Juan 1:9); «Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana» (Isaías 1:18); «Él es quien perdona todas tus iniquidades, el que sana todas tus dolencias» (Salmos 103:3).
5. Conversión: «si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra» (2 Crónicas 7:14); «Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados» (Hechos 3:19).

🌟 El maravilloso perdón de Dios

😢 Arrepentimiento

El arrepentimiento verdadero comprende dolor sincero y profundo por haber pecado: «Porque la tristeza que es según Dios produce arrepentimiento para salvación, de que no hay que arrepentirse; pero la tristeza del mundo produce muerte» (2 Corintios 7:10). El arrepentimiento es indispensable para obtener el perdón: «Al oír esto, se compungieron de corazón, y dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos? Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo» (Hechos 2:37-38).

🙏 Confesión

Los pecados deben ser declarados a Dios, porque él puede perdonarlos. No puede haber perdón a menos que haya sincera y completa confesión: «El que encubre sus pecados no prosperará; mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia» (Proverbios 28:13).

Elena G. de White: "La confesión de nuestros pecados, ya sea pública o privada, debe ser de corazón y voluntaria. No debe ser arrancada al pecador. No debe hacerse de un modo ligero y descuidado. La verdadera confesión es siempre de un carácter específico y reconoce pecados particulares... La confesión no es aceptable para Dios si no va acompañada por un arrepentimiento sincero y una reforma. Debe haber cambios decididos en la vida; todo lo que ofenda a Dios debe dejarse. Tal será el resultado de una verdadera tristeza por el pecado" (El Camino a Cristo, págs. 38, 39).

🔄 Conversión

Como resultado directo del arrepentimiento y la confesión se produce un cambio radical en el carácter del pecador. «De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas» (2 Corintios 5:17).

Elena G. de White: "Los que llegan a ser nuevas criaturas en Cristo Jesús producen los frutos de su espíritu. 'Amor, gozo, paz, longanimidad, benignidad, bondad, fidelidad, mansedumbre, templanza'. Ya no se conforman con las concupiscencias anteriores, sino por la fe siguen las pisadas del Hijo de Dios, reflejan su carácter y se purifican a sí mismos como él es puro. Aman ahora las cosas que en un tiempo aborrecían y aborrecen las cosas que en otro tiempo amaban. El que era orgulloso y dominador es ahora manso y humilde de corazón. El que era vano y altanero es ahora serio y discreto. El que antes era borracho, es ahora sobrio; y el que era libertino, puro" (El Camino a Cristo, págs. 58, 59).

⚖️ Justificación

«Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo... Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos... Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira» (Romanos 5:1, 6, 8, 9).

Billy Graham: "El perdón de Dios va mucho más allá del perdón del pecado. Dios no sólo perdona, sino que justifica. Esto significa que el hombre está realmente sin culpa delante de Dios" (El mundo en llamas, pág. 167).

🌱 Santificación

Después de la justificación, con la ayuda de Dios, hay que mantenerse sin caída: «Y a aquel que es poderoso para guardaros sin caída, y presentaros sin mancha delante de su gloria con gran alegría» (Judas 24). No debe haber pecados voluntarios: «Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados» (Hebreos 10:26). El secreto de la santificación es crecer en el conocimiento de Dios: «para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios» (Colosenses 1:10). La única forma de obtener esa experiencia de progreso continuo es estar íntimamente ligado con Jesús y confiar en su poder: «Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí» (Gálatas 2:20); «Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó» (Romanos 8:37).

Elena G. de White: "Nuestro crecimiento en la gracia, nuestro gozo, nuestra utilidad, todo depende de nuestra unión con Cristo. Sólo estando en comunión con él diariamente y permaneciendo en él cada hora, es como hemos de crecer en la gracia. Conságrate a Dios todas las mañanas; haz de esto tu primer trabajo" (El camino a Cristo, págs. 69, 70).

🖼️ Ilustración

El niño indio: Un niño indio oró: "Querido Jesús, hazme como tú eras cuando tenías seis años como tengo yo". Este es el secreto de la santificación.

«Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad» (1 Juan 1:9).

Elena G. de White: “La confesión de nuestros pecados, ya sea pública o privada, debe ser de corazón y voluntaria. No debe ser arrancada al pecador. No debe hacerse de un modo ligero y descuidado. La verdadera confesión es siempre de un carácter específico y reconoce pecados particulares... La confesión no es aceptable para Dios si no va acompañada por un arrepentimiento sincero y una reforma.” — El Camino a Cristo, págs. 38, 39.

📝 Pregunta: Según Romanos 5:1, ¿qué obtenemos al ser justificados por la fe?

Para meditar: El niño indio oraba: "Hazme como tú eras cuando tenías seis años". Eso es santificación: no ser perfectos de inmediato, sino crecer cada día a la imagen de Cristo. ¿Estoy dispuesto a comenzar cada mañana consagrándome a Dios y pidiéndole que me haga más como Él, paso a paso, día a día?

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