Cómo guardar el día de reposo, el culto sabático y las razones para observar el Sábado.
Texto clave: «Y bendijo Dios al día séptimo, y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación» (Génesis 2:1-3).
La Ley de Dios es la verdad: «Tu justicia es justicia eterna, y tu ley la verdad.» (Salmo 119:142). En la Ley se especifica claramente la santidad del Sábado. Y los Mandamientos han sido establecidos para siempre: «Desde antiguo he conocido tus testimonios, que los has establecido para siempre.» (Salmos 119:152).
📜 Forma de respetar el Sábado
Preparativos
El viernes es el día de preparación para el Sábado: «En el sexto día prepararán lo que han de guardar, y será el doble de lo que cada día recogían.» (Éxodo 16:22-23). Es un día para hacer los preparativos necesarios, como la compra de alimentos y la preparación de las comidas.
Inicio del Sábado
El Sábado comienza al atardecer del viernes y termina al atardecer del sábado: «Desde la tarde del día noveno del mes, hasta la tarde siguiente, guardaréis el día de reposo.» (Levítico 23:32).
Abstenciones
- Cesación del trabajo regular: «Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; mas el séptimo día es reposo para Jehová tu Dios; no hagas en él obra alguna...» (Éxodo 20:8-11); «Y Jehová habló a Moisés, diciendo: Y tú hablarás a los hijos de Israel, diciendo: En verdad mis días de reposo guardaréis; porque es señal entre mí y vosotros por vuestras edades, para que sepáis que yo soy Jehová que os santifico. Así que guardaréis el día de reposo, porque santo es para vosotros; el que lo profanare, de cierto morirá; porque cualquiera que haga obra en él, será cortado de entre su pueblo. Seis días se hará obra, mas el séptimo día es día de reposo consagrado a Jehová; cualquiera que hiciere obra en el día de reposo, morirá. Guardarán, pues, el día de reposo los hijos de Israel, celebrándolo por sus generaciones por pacto perpetuo. Señal es para siempre entre mí y los hijos de Israel; porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, y en el séptimo día cesó, y reposó.» (Éxodo 31:13-18); «Seis días trabajarás, mas en el séptimo día descansarás; en la siembra y en la siega descansarás.» (Éxodo 34:21).
- No comprar ni vender: «Asimismo creemos que los pueblos de la tierra que traen mercaderías y toda cosa de comer en el día de reposo, no compraremos de ellos en sábado ni en día santificado.» (Nehemías 10:31); «En aquellos días vi en Judá algunos que pisaban lagares en sábado, y que acarreaban haces, y cargaban asnos, y también vino, uvas, higos y toda carga, y las traían a Jerusalén en el día de reposo; y protesté contra ellos el día que vendían víveres. También había en ella tirios que traían pescado, y toda mercadería, y vendían en sábado a los hijos de Judá, y en Jerusalén. Entonces reprendí a los nobles de Judá, y les dije: ¿Qué mala cosa es esta que hacéis, profanando así el día de reposo? ¿No hicieron así vuestros padres, y nuestro Dios trajo sobre nosotros todo este mal, y sobre esta ciudad? ¿Y vosotros tenéis que hacer más arder la ira sobre Israel, profanando el sábado? Y cuando las puertas de Jerusalén comenzaron a obscurecer antes del sábado, mandé que se cerrasen las puertas, y ordené que no las abriesen hasta pasado el sábado; y puse a algunos de mis criados a las puertas, para que ninguna carga entrase en el día de reposo. Así, pues, negociantes y vendedores de toda mercadería se quedaron fuera de Jerusalén una o dos veces.» (Nehemías 13:15-20).
- No realizar trabajos seculares: «mas el séptimo día es reposo para Jehová tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas.» (Éxodo 20:10).
Actividades permitidas
- Asistir a un culto religioso: «Guardaréis mis sábados, y tendréis en reverencia mi santuario. Yo Jehová.» (Levítico 26:2); «no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.» (Hebreos 10:25); «Y vino a Nazaret, donde había sido criado; y en el día de reposo entró en la sinagoga, conforme a su costumbre, y se levantó a leer.» (Lucas 4:16); «Y Pablo, como acostumbraba, entró a ellos, y por tres días de reposo discutió con ellos, declarando y exponiendo por las Escrituras, que era necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos; y que este Jesús que yo os anuncio, es el Cristo.» (Hechos 17:2).
- Realizar obras de bien: «Y les dijo: ¿Es lícito en los días de reposo hacer bien, o hacer mal? ¿salvar la vida, o matar? Pero ellos callaron. Entonces mirándolos alrededor con enojo, entristecido por la dureza de sus corazones, dijo al hombre: Extiende tu mano. Y él la extendió, y la mano le fue restaurada.» (Marcos 3:4); «¡Oh hombre!, ¿cómo es? ¿Qué hombre habrá de vosotros, que teniendo una oveja, si ésta cayere en un hoyo en día de reposo, no le eche mano, y la levante?» (Mateo 12:12).
- Lectura y meditación: Dedicar tiempo al estudio de la Palabra de Dios.
- Actividad misionera: Compartir el amor de Dios con otros.
«Si retrajeres del día de reposo tu pie, de hacer tu voluntad en mi día santo, y lo llamas delicia, santo, glorioso de Jehová; y lo venerares, no andando en tus propios caminos, ni buscando tu voluntad, ni hablando tus propias palabras, entonces te deleitarás en Jehová» (Isaías 58:13-14).
🙏 El culto sabático
La parte central de la celebración del Sábado la constituye el culto de adoración a Dios. Se celebra en la mañana y consta de:
- Escuela Sabática: Un tiempo para el estudio de la Santa Biblia en grupos pequeños.
- Culto divino: La predicación a cargo de un ministro o laico, con participación activa de los fieles por medio del canto, la oración, la lectura de la Biblia y las ofrendas.
- Tarde sabática: Se dedica al descanso, la lectura y la meditación, la actividad misionera y una reunión dedicada a los jóvenes.
Mons. Juan Straubinger (Comentario a Isaías 58:13): "El día del Señor no es festivo, para diversiones mundanas y vanidades, sino un día de delicias; éste es un día precioso para nosotros, agradable a Dios y propio para escuchar y leer sus palabras, y hacer buenas obras".
❓ ¿Por qué guardo el Sábado?
Si alguien nos preguntara: "¿Por qué respeta usted el Sábado?", podríamos darle seis razones incontrovertibles:
1. Porque creo que hay un día del Señor, el Sábado: «El Sábado fue hecho para el hombre, y no el hombre para el Sábado. Por tanto, el Hijo del Hombre es Señor aun del Sábado.» (Marcos 2:27-28).
2. Quiero ser un cristiano cabal: Para ello debo seguir en los pasos de Jesús: «Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas.» (1 Pedro 2:21). Jesús respetó celosamente el Sábado, y dijo que no había venido a cambiar los Mandamientos: «No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir. Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido.» (Mateo 5:17-18).
3. No cabe duda que si Cristo, la Virgen María y los apóstoles estuvieran hoy en la tierra, guardarían fielmente el Sábado: «Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos.» (Hebreos 13:8).
4. Quiero ser un fiel hijo de Dios: Fue Él quien creó el Sábado.
5. Creo en la Biblia: Ella me dice explícitamente que el Sábado es santo.
6. Quiero estar con Jesús en el cielo: Allí se guardará el Sábado: «Porque como los cielos nuevos y la nueva tierra que yo hago permanecerán delante de mí, dice Jehová, así permanecerá vuestra descendencia y vuestro nombre. Y de mes en mes, y de día de reposo en día de reposo, vendrán todos a adorar delante de mí, dijo Jehová.» (Isaías 66:22-23).
🔁 Restauración del Sábado
Dios, la fuente suprema de la verdad; Jesús, la Biblia y la Ley, exponentes de la verdad, enseñan definidamente la santidad del Sábado.
A causa de la apostasía de la Iglesia Cristiana, el Sábado fue cambiado por "el venerable día del sol", o sea, el Domingo. Pero la Santa Biblia había predicho que la observancia del santo mandamiento sería restaurada por un pueblo que sería llamado "reparador de portillos": «Y los tuyos edificarán las ruinas antiguas; los cimientos de generación y generación levantarás, y serás llamado reparador de portillos, restaurador de calzadas para habitar. Si retrajeres del día de reposo tu pie...» (Isaías 58:12-13). Dicho pueblo "guarda los mandamientos de Dios": «Entonces el dragón se airó contra la mujer, y se fue a hacer guerra contra el resto de su descendencia, los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo.» (Apocalipsis 12:17); «Y de mes en mes, y de día de reposo en día de reposo, vendrán todos a adorar delante de mí, dijo Jehová.» (Isaías 66:23).
Por eso, la Iglesia Adventista del Séptimo Día respeta el día del Señor. Cada Sábado, en todos los rincones del mundo, se reúnen millones de personas para alabar y adorar a Dios.
¿Qué haremos? Ojalá digamos: "Escogí el camino de la verdad; he puesto tus juicios delante de mí." (Salmos 119:30).
🖼️ Ilustración: La brasa que se apaga
Un miembro de la iglesia se enfrió y dejó de asistir a ella. El pastor lo visitó y lo encontró sentado junto al fuego. Sin decir palabra, el pastor tomó una tenaza, sacó una brasa y la separó de las demás, poniéndola encima de un ladrillo, hasta que se apagó. El hermano dijo: "No necesita decirme ni una palabra. El Sábado estaré en el culto".
La comunión con los hermanos nos mantiene encendidos. Separarse del cuerpo de Cristo apaga la fe.