Lección 13: La Vida y la Muerte

La naturaleza de la muerte, el estado de los muertos y la maravillosa esperanza de la resurrección.
La esperanza de la resurrección

Texto clave: «Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó» (Génesis 1:27).

"Si el hombre muriere, ¿volverá a vivir?" (Job 14:14). Esta es la pregunta que más preocupa al ser humano. Afortunadamente, Dios en su amor ha dado amplia respuesta en su Santa Palabra.


🌱 La vida y la muerte

La Biblia nos explica que la vida es la asociación de dos elementos: el polvo y el aliento de vida (espíritu) proveniente de Dios: «Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente.» (Génesis 2:7).

La muerte es el proceso inverso: el polvo vuelve a la tierra y el aliento de vida o principio vital impartido por Dios regresa a Dios: «y el polvo vuelva a la tierra, como era, y el espíritu vuelva a Dios que lo dio.» (Eclesiastés 12:7).

La causa real de la muerte es el pecado: «Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.» (Romanos 6:23). El pecado pasó a todos los hombres, y por eso todos tienen que morir: «Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.» (Romanos 5:12).

«Porque el alma que pecare, esa morirá» (Ezequiel 18:4).

La muerte es cesación total de la vida:

Inmortalidad

Cristo, esperanza de vida

🪦 ¿A dónde van los muertos?

Según la Biblia, los muertos van al sepulcro, donde duermen hasta el regreso de nuestro Señor Jesucristo.

🔮 ¿Podemos comunicarnos con los muertos?

En su desesperación, muchos deudos procuran entablar relaciones con sus seres amados muertos. Pero la Biblia es clara cuando enseña que los muertos no saben nada (Eclesiastés 9:5-6). Por lo tanto, no pueden comunicarse con nosotros, ni nosotros con ellos.

Debemos recordar que la primera mentira de Satanás se refirió a este asunto. Dios dijo a Adán que si pecaba moriría, pero Satanás replicó: "No moriréis" (Génesis 3:4). Satanás sigue tratando de engañar con respecto a la muerte, y está empeñado en sostener su mentira original.

🌟 Maravillosa esperanza

1. La muerte es un sueño: Así como después de un arduo día de trabajo viene el sueño reparador, después de una vida larga y llena de trabajos, Dios nos concede un merecido sueño de descanso: «Dicho esto, les dijo: Nuestro amigo Lázaro duerme; mas voy para despertarle.» (Juan 11:11-14).
2. Resurrección: La muerte no es el fin de todo. La despedida al ser querido que parte no es definitiva, es simplemente un "hasta luego". En la Biblia, en muchos lugares, se habla de la esperanza bendita de la "resurrección": «Tus muertos vivirán; sus cuerpos resucitarán. ¡Despertad y cantad, moradores del polvo! porque tu rocío es cual rocío de hortalizas, y la tierra dará sus muertos.» (Isaías 26:19); «Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero.» (1 Tesalonicenses 4:16); «Y esta es la voluntad del que me envió: que todo aquel que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.» (Juan 6:40).
3. Transformación: Al resucitar se poseerá un nuevo cuerpo, nueva mente y nueva personalidad: «Así también es la resurrección de los muertos. Se siembra en corrupción, resucitará en incorrupción; se siembra en deshonra, resucitará en gloria; se siembra en debilidad, resucitará en poder; se siembra cuerpo animal, resucitará cuerpo espiritual. Hay cuerpo animal, y hay cuerpo espiritual.» (1 Corintios 15:42-44); «He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados. Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad.» (1 Corintios 15:51-56); «Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo; el cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas.» (Filipenses 3:20-21).
4. No habrá más muerte: Como sucederá con todas las otras desgracias producidas por el pecado, Dios eliminará la muerte para siempre. Al reunirnos con nuestros seres amados, lo haremos con la plena seguridad de que nunca más se dirá adiós y que jamás habrá separación: «Destruirá a la muerte para siempre; y enjugará Jehová las lágrimas de todos los rostros; y quitará la afrenta de su pueblo de toda la tierra; porque Jehová lo ha dicho.» (Isaías 25:8); «Porque ya no pueden más morir, pues son iguales a los ángeles, y son hijos de Dios, al ser hijos de la resurrección.» (Lucas 20:36).

Esta maravillosa esperanza debe robustecer nuestra fe en las seguras promesas de Dios. Cuando muere un ser querido, tendremos la natural tristeza humana, pero nuestro llanto no será de desesperación, porque "el justo en su muerte tiene esperanza": «En el bien vive el justo; mas la esperanza del impío perecerá.» (Proverbios 14:32).


🖼️ Ilustración

El epitafio: Un epitafio decía: "Silencio, que duerme el abuelito". Cuánta verdad hay en esta frase cariñosa. La muerte es un sueño. El glorioso despertar será la resurrección.

«Vendrá hora en que todos los que están en los sepulcros oirán su voz» (Juan 5:28-29).

Elena G. de White: “La muerte para el cristiano es solo un sueño, un momento de silencio y oscuridad. La vida está escondida con Cristo en Dios, y cuando Cristo, que es nuestra vida, aparezca, entonces también nosotros apareceremos con él en gloria. La resurrección es la gran esperanza del cristiano. La tumba no es más que un lugar de reposo donde el cuerpo descansa hasta que la voz de Jesús lo despierte a la vida inmortal.” — El Deseado de Todas las Gentes, capítulo 58.

📝 Pregunta: Según Eclesiastés 9:5-6, ¿qué sabemos de los muertos?

Para meditar: El epitafio "Silencio, que duerme el abuelito" nos recuerda que la muerte no es el fin, sino un descanso. La esperanza cristiana no es un "tal vez", sino una certeza: "Vendrá hora en que todos los que están en los sepulcros oirán su voz" (Juan 5:28). La resurrección es la gran promesa que transforma nuestro dolor en esperanza. ¿Vivo con esa certeza, sabiendo que el reencuentro con mis seres queridos en Cristo es seguro?

📥 Descargar esta lección en PDF