El fundamento, la misión y las características de la iglesia verdadera.
Texto clave: «Edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo» (Efesios 2:20).
La palabra iglesia proviene del griego Ekklesia, y significa "Asamblea o congregación". Es un conjunto de seres humanos que creen y obedecen a Jesús y su doctrina.
⛪ Fundación de la Iglesia
La Iglesia fue fundada por Jesús. ¿Quién es la roca sobre la cual estaría fundada la Iglesia? No era Pedro, pues su nombre, Petros, significa guijarro, canto rodado. En cambio, la Iglesia estaría fundada sobre la "Petra", que significa risco, farallón, peñón. La Iglesia fue fundada sobre Cristo mismo.
«Nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo» (1 Corintios 3:11).
👥 Los dirigentes de la iglesia
- Cristo es la cabeza de la Iglesia: «Y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, la cual es su cuerpo, la plenitud de aquel que todo lo llena en todo.» (Efesios 1:22-23).
- Lista de las autoridades: «Él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo» (Efesios 4:11-12).
- Calificaciones de los ministros: «Palabra fiel: Si alguno anhela obispado, buena obra desea. Pero es necesario que el obispo sea irreprensible, marido de una sola mujer, sobrio, prudente, decoroso, hospedador, apto para enseñar; no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas, sino amable, apacible, no avaro; que gobierne bien su casa, que tenga sus hijos en sujeción con toda honestidad; (pues si alguno no sabe gobernar su propia casa, ¿cómo cuidará de la iglesia de Dios?) no un neófito, no sea que envaneciéndose caiga en la condenación del diablo. También es necesario que tenga buen testimonio de los de afuera, para que no caiga en descrédito y en lazo del diablo.» (1 Timoteo 3:1-7); «Porque es necesario que el obispo sea irreprensible, como administrador de Dios; no soberbio, no iracundo, no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas; sino hospedador, amante de lo bueno, sobrio, justo, santo, dueño de sí mismo; retenedor de la palabra fiel tal como ha sido enseñada, para que también pueda exhortar con sana enseñanza y convencer a los que contradicen.» (Tito 1:7-9).
- Los diáconos y sus calificaciones: «Asimismo los diáconos deben ser honestos, no de dos lenguas, no dados a mucho vino, no codiciosos de ganancias deshonestas; que guarden el misterio de la fe con limpia conciencia. Y también éstos sean sometidos a prueba primero, y entonces sirvan como diáconos, si son irreprensibles. Las mujeres asimismo deben ser honestas, no calumniadoras, sino sobrias, fieles en todo. Los diáconos sean maridos de una sola mujer, y que gobiernen bien sus hijos y sus casas. Porque los que ejerzan bien el diaconado, ganan para sí un grado honroso, y mucha confianza en la fe que es en Cristo Jesús.» (1 Timoteo 3:8-13).
- Las diaconisas: «Las mujeres asimismo deben ser honestas, no calumniadoras, sino sobrias, fieles en todo.» (1 Timoteo 3:11).
- Los miembros se llaman entre sí hermanos: «Pero vosotros no queráis ser llamados Rabí; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo, y todos vosotros sois hermanos. Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra; porque uno es vuestro Padre, el que está en los cielos. Ni seáis llamados maestros; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo.» (Mateo 23:8-9).
📢 La triple misión de la Iglesia
- Predicar el evangelio: «Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.» (Mateo 24:14).
- Enseñar: «Y recorrió Jesús toda Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.» (Mateo 4:23).
- Sanar: «Y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.» (Mateo 4:23).
✝️ Ritos de la iglesia
- Bautismo por inmersión: «Entonces Jesús vino de Galilea a Juan al Jordán, para ser bautizado por él. Mas Juan se le oponía, diciendo: Yo necesito ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a mí? Pero Jesús le respondió: Deja ahora, porque así conviene que cumplamos toda justicia. Entonces le dejó. Y Jesús, después que fue bautizado, subió luego del agua; y he aquí los cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre él. Y hubo una voz de los cielos, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia.» (Mateo 3:13-17).
- Santa Cena o Comunión: «Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado: Que el Señor Jesús, la noche que fue entregado, tomó pan; y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí. Asimismo tomó también la copa, después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre; haced esto todas las veces que bebiereis, en memoria de mí. Porque todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que él venga. De manera que cualquiera que comiere este pan o bebiere esta copa del Señor indignamente, será culpado del cuerpo y de la sangre del Señor. Por tanto, pruébese cada uno a sí mismo, y coma así del pan, y beba de la copa.» (1 Corintios 11:23-29).
- Lavamiento de los pies: «Se levantó de la cena, y se quitó su manto, y tomando una toalla, se ciñó. Luego puso agua en un lebrillo, y comenzó a lavar los pies de los discípulos, y a enjugarlos con la toalla con que estaba ceñido. Vino, pues, a Simón Pedro; y Pedro le dijo: Señor, ¿tú me lavas los pies? Respondió Jesús y le dijo: Lo que yo hago, tú no lo comprendes ahora; mas lo entenderás después. Pedro le dijo: No me lavarás los pies jamás. Jesús le respondió: Si no te lavare, no tendrás parte conmigo. Le dijo Simón Pedro: Señor, no sólo mis pies, sino también las manos y la cabeza. Jesús le dijo: El que está lavado, no necesita sino lavarse los pies, porque está todo limpio; y vosotros estáis limpios, aunque no todos. Porque sabía quién le había de entregar; por eso dijo: No estáis limpios todos. Así que, después que les lavó los pies, tomó su manto, volvió a sentarse a la mesa, y les dijo: ¿Sabéis lo que os he hecho? Vosotros me llamáis Maestro, y Señor; y decís bien, porque lo soy. Pues si yo, el Señor y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavaros los pies los unos a los otros. Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis.» (Juan 13:4-17).
- Imposición de manos para ordenar a ministros o diáconos: «En aquellos días, como crecía el número de los discípulos, hubo murmuración de los griegos contra los hebreos, de que las viudas de aquéllos eran desatendidas en la distribución diaria. Entonces los doce convocaron a la multitud de los discípulos, y dijeron: No es justo que nosotros dejemos la palabra de Dios, para servir a las mesas. Buscad, pues, hermanos, a siete varones de entre vosotros, de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, a quienes encarguemos de este trabajo. Y nosotros persistiremos en la oración y en el ministerio de la palabra. Agradó la propuesta a toda la multitud; y eligieron a Esteban, varón lleno de fe y del Espíritu Santo, a Felipe, a Prócoro, a Nicanor, a Timón, a Parmenas, y a Nicolás, prosélito de Antioquía; a los cuales presentaron ante los apóstoles, quienes orando, les impusieron las manos.» (Hechos 6:1-6).
- Ungimiento de los enfermos: «¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor. Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor le levantará; y si hubiere cometido pecados, le serán perdonados.» (Santiago 5:14-15).
- Santo matrimonio: «Respondiendo él, les dijo: ¿No habéis leído que el que los hizo al principio, los hizo varón y hembra, y dijo: Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne? Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre.» (Mateo 19:4-6).
📜 El gran drama de la iglesia
Durante el primer siglo, la Iglesia se mantuvo fiel a la doctrina genuina de Jesús. Sin embargo, comenzaron a introducirse herejías y graves errores, a los cuales los apóstoles habían llamado seriamente la atención: «Porque habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido.» (Romanos 1:21-22); «ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén.» (Romanos 1:25); «Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina. Y muchos seguirán sus disoluciones, por causa de los cuales el camino de la verdad será blasfemado.» (2 Pedro 2:1-2); «no atendiendo a fábulas judaicas, ni a mandamientos de hombres que se apartan de la verdad.» (Tito 1:14); «Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo.» (Colosenses 2:8). Los errores abarcaban doctrinas capitales y también alteraban la forma de gobierno de la Iglesia.
De tal manera que la "verdad fue echada en tierra": «Y a causa de la prevaricación, el ejército fue entregado con el continuo sacrificio; y echó por tierra la verdad, e hizo cuanto quiso, y prosperó.» (Daniel 8:12). Tal situación desventurada duraría 1,260 años: «Y hablará palabras contra el Altísimo, y a los santos del Altísimo quebrantará, y pensará en cambiar los tiempos y la ley; y serán entregados en su mano hasta tiempo, y tiempos, y medio tiempo.» (Daniel 7:25); «Y la mujer huyó al desierto, donde tiene lugar preparado por Dios, para que allí la sustenten mil doscientos sesenta días.» (Apocalipsis 12:6); «Y se le dieron a la mujer las dos alas de la gran águila, para que volase de delante de la serpiente al desierto, a su lugar, donde es sustentada por un tiempo, y tiempos, y la mitad de un tiempo.» (Apocalipsis 12:14); «También se le dio boca que hablaba grandes cosas y blasfemias; y se le dio potestad de actuar cuarenta y dos meses.» (Apocalipsis 13:5).
🔁 Restauración de la verdad
Después de ese largo período de oscuridad espiritual, la verdad resurgiría gloriosamente para ser predicada en forma de triple mensaje: «Vi a otro ángel volar por en medio del cielo, que tenía el evangelio eterno para predicar a los moradores de la tierra, a toda nación, tribu, lengua y pueblo, diciendo a gran voz: Temed a Dios, y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado; y adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas. Otro ángel le siguió, diciendo: Ha caído, ha caído Babilonia, la gran ciudad, porque ha hecho beber a todas las naciones del vino del furor de su fornicación. También un tercer ángel los siguió, diciendo a gran voz: Si alguno adora a la bestia y a su imagen, y recibe la marca en su frente o en su mano, él también beberá del vino de la ira de Dios, que ha sido vaciado puro en el cáliz de su ira; y será atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles y del Cordero.» (Apocalipsis 14:6-12).
🔍 Características de la iglesia verdadera
1. La fe de Jesús: «Aquí está la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús» (Apocalipsis 14:12).
2. Guarda los mandamientos de Dios: (Apocalipsis 14:12).
3. El Espíritu de Profecía: «El testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía» (Apocalipsis 19:10).
4. Santifica el Sábado: «Acuérdate del día de reposo para santificarlo» (Éxodo 20:8-11).
5. Se guía por la Biblia: «Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia» (2 Timoteo 3:16).
6. Sustenta un programa de evangelismo: «Y recorrió Jesús toda Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.» (Mateo 4:23).
7. Anuncia el juicio inminente: «diciendo a gran voz: Temed a Dios, y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado; y adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas.» (Apocalipsis 14:7).
8. Predica la segunda venida de Jesús: «Esperando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo.» (Tito 2:13).
🌍 La Iglesia Adventista del Séptimo Día
La Iglesia Adventista surgió en el momento indicado por la profecía y como resultado de un profundo estudio de la Santa Biblia. Posee las cuatro características distintivas de una iglesia verdadera:
- 1. Unidad: «solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz; un cuerpo, y un Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación; un Señor, una fe, un bautismo, un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos.» (Efesios 4:3-6).
- 2. Santidad: «pues sabéis qué mandamientos os dimos por el Señor Jesús; porque la voluntad de Dios es vuestra santificación; que os apartéis de fornicación; que cada uno de vosotros sepa tener su propia esposa en santidad y honor; no en pasión de concupiscencia, como los gentiles que no conocen a Dios.» (1 Tesalonicenses 4:2-7).
- 3. Universalidad: «Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.» (Mateo 24:14).
- 4. Apostolicidad: «Amados, por la gran solicitud que tenía de escribiros acerca de nuestra común salvación, me ha sido necesario escribiros exhortándoos que contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos.» (Judas 3).
La Iglesia Adventista desarrolla su apostolado en la triple fase que ordenó nuestro Señor Jesucristo. Predican el Evangelio miles de ministros, además de la radio, la televisión y las publicaciones editadas en más de 50 casas editoras. En el campo de la enseñanza, la Iglesia sostiene varias universidades, 360 grandes colegios y 4,500 escuelas primarias. En lo concerniente a la salud, la Iglesia mantiene 114 hospitales y sanatorios; además, varias decenas de lanchas-hospitales, clínicas rodantes y aviones sanitarios (Datos 1975).
Las autoridades de la Iglesia son las indicadas en la Santa Biblia. La Iglesia se gobierna con el consejo de todos sus miembros, tal como se hacía en el tiempo de los apóstoles. Asimismo, la Iglesia practica todos los ritos prescritos por nuestro Señor Jesucristo y los santos apóstoles.
La Iglesia Adventista ha restaurado las verdades eternas del Evangelio. La Santa Biblia, las enseñanzas de nuestro Señor Jesucristo y los santos apóstoles, y la Ley de Dios, son la norma de conducta de la Iglesia y de los creyentes.
La Iglesia Adventista es la continuación histórica del pueblo remanente que Dios ha tenido como pregonero de la verdad. Sostiene que las doctrinas cristianas deben practicarse en todos los aspectos de la vida.
🖼️ Ilustración
El arca de Noé: Así como el arca fue el único lugar de salvación durante el diluvio, la iglesia es el lugar de salvación espiritual en el tiempo del fin. No se salva nadie fuera de la iglesia, porque Cristo es la cabeza y el cuerpo de los creyentes. Pero así como en el arca entraban animales de toda clase, en la iglesia hay personas de diferentes orígenes y condiciones, unidas por la fe en Cristo.